Ángel llegó a Bogotá desde Venezuela con lo justo para empezar de nuevo y una idea sencilla: abrir una pequeña tienda de barrio. Pero sin historial crediticio ni acceso a la banca formal, su única salida eran los préstamos informales —el llamado “gota a gota”—, con intereses abusivos y condiciones que no solo hacían casi imposible crecer, sino que podían volverse peligrosas si no se pagaba a tiempo. Durante un tiempo, su negocio sobrevivió como pudo. Hasta que alguien decidió prestarle dinero en otras condiciones: sin pedirle lo que no tenía y fijándose en cómo trabajaba cada día.
De una pequeña tienda en Bogotá al estudio de las nebulosas
Related Posts
Add A Comment
Subscribe to Updates
Get the latest creative news from FooBar about art, design and business.
© 2026 ThemeSphere. Designed by ThemeSphere.
