El oro ha tenido históricamente un valor simbólico al margen de su mera utilidad práctica: el de acercar a sus poseedores al poder representado por los reyes o los faraones. Las monedas de oro eran la forma en que los grandes jerarcas distribuían su autoridad material entre sus vasallos. El dinero fiduciario y el final del patrón oro supusieron una democratización del valor tangible de las cosas, que pasó a residir en el Estado y los representantes elegidos por los ciudadanos. En los últimos años, también estas estructuras han perdido credibilidad, y en concreto la moneda de referencia, el dólar, se ha debilitado como valor refugio (aunque lo haya recuperado moderadamente en este último mes). El oro ha vivido una enorme revaloración, ocupando ese vacío de confianza como protección antiinflacionaria. Pero la guerra de Irán ha revelado que su cotización estaba inflada por posiciones especulativas. La evolución del conflicto a medio plazo ayudará a desvelar hasta qué punto el metal dorado ha recuperado su papel histórico, o si los inversores simplemente andan en busca de clavos ardiendo a los que agarrarse.
Las claves: el oro, entre su papel histórico de conexión con el poder y el de clavo ardiendo
Related Posts
Add A Comment
Subscribe to Updates
Get the latest creative news from FooBar about art, design and business.
© 2026 ThemeSphere. Designed by ThemeSphere.
